Excavado por Lluís Esteva es uno de los dólmenes más grandes de Les Gavarres. Este monumento funerario data del Neolítico (2.700-2.500 a. C.) y está declarado como bien cultural de interés nacional. Alcornoque monumental en el que se ven las marcas de descorche hasta las ramas. Este rasgo no es muy característico de los alcornoques de Les Gavarres, ya que, por sus dimensiones, solo se descorcha el tronco. Estamos ante uno de los ejemplares más grandes de Gavarres.